El gas
es la fuente de energía calorífica distribuida más económica: produce calor con
mayor facilidad y menor coste que la electricidad.
El gas
canalizado emplea combustibles como el gas natural.
El gas
distribuido en depósitos utiliza gases licuados del petróleo, como el butano o
el propano.
Los
aparatos que funcionan con gas se conocen con el nombre de gasodomésticos.
Entre los más comunes en los hogares figuran las cocinas, los hornos y los
calentadores.
Gas canalizado.
El gas
canalizado se transporta a gran presión desde los lugares de obtención a través
de gasoductos. Los elementos que componen la red son:
·Red general de transporte: pertenece a la empresa suministradora y,
generalmente, es subterránea.
·Estación de regulación y medida: controla el caudal y la presión del gas que circula por la
tubería.
·Red de distribución: de ella
parten las derivaciones que llegan a cada vivienda.
·Llave de acometida: separa
la red de distribución de la instalación receptora.
·Llave de salida: es la llave general de la red de distribución.
·Llave de edificio: da entrada al edificio.
·Acometida interior: es el
ramal que une la red de distribución con los edificios.
Instalación en el interior del edificio.
Las
derivaciones interiores de un edificio de viviendas se distribuyen desde la
acometida. Se compone de los siguientes elementos:
·Cuarto de contadores: se
sitúa, preferentemente, en el exterior.
·Montantes: son tuberías verticales de las que parten las
derivaciones individuales.
·Otros elementos: filtros,
reguladores de presión, llaves de control y válvulas de seguridad.
Instalación del gas del tipo GLP.
Aunque
se utiliza en estado gaseoso, este tipo de gases se almacenan y se transportan
en estado líquido.
Las
bombonas se utilizan en instalaciones individuales, mientras que los depósitos
fijos se emplean en instalaciones colectivas.


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